Una web puede recibir visitas y aun así no generar contactos. Muchas veces el problema no es la falta de tráfico, sino la experiencia que encuentra la persona al llegar.
1. No explicar claramente qué haces
Si el visitante necesita demasiado tiempo para entender el servicio, es probable que abandone. El mensaje principal debe ser directo y específico.
2. Una navegación complicada
Menús largos, nombres confusos y demasiados caminos generan fricción. Organiza la web alrededor de las decisiones que toma el cliente.
3. Una mala experiencia móvil
Botones pequeños, textos enormes o formularios difíciles de completar reducen conversiones. Revisa la web en dispositivos reales y no solo en un ordenador.
4. Falta de confianza
Una web sin proyectos, testimonios, datos de contacto claros o textos actualizados puede generar dudas. La confianza se construye con pequeños detalles consistentes.
5. No tener una llamada a la acción clara
El visitante debe saber qué puede hacer después. Un botón de contacto visible, una reserva sencilla o un formulario corto suelen ser más efectivos que muchas opciones diferentes.




